30 septiembre 2009

LA INCOMPETENCIA DEL PSOE
HACE QUE CADA FAMILIA
TENGA QUE PAGAR 1.000€ EXTRAS
EN 2010


Zapatero ya no cree que "bajar impuestos es de izquierdas". El agujero que ha abierto en las cuentas públicas como consecuencia de su política de gasto no productivo le va a costar muy caro a los ciudadanos. Al menos 1.000 euros por familia en 2010. Llega la subida de impuestos.

La paupérrima situación de la Hacienda española es insostenible, como llevan advirtiendo desde hace meses todos los organismos nacionales e internacionales, con la excepción, claro está, del Gobierno.

Con un déficit público del Estado (diferencia entre ingresos y gastos) de 50.000 millones de euros en los primeros 7 meses del año y unos compromisos de desembolso de ingentes fondos públicos que quedan fuera de esta variable (como el Plan E o el fondo de adquisición de activos financieros), sólo hay dos posibles soluciones: o se corta el grifo o se suben los impuestos -o bien una combinación de ambas-.

Rodríguez Zapatero ha optado exclusivamente por esquilmar los ya vacíos bolsillos de los ciudadanos, especialmente de aquellos que en los últimos años decidieron ahorrar en lugar de gastar, una decisión difícil cuando el dinero era muy barato gracias a la expansión crediticia mundial.
El presidente anunció este miércoles en el Congreso de los Diputados una subida de impuestos para 2010 que será concretada en los Presupuestos Generales del Estado. En concreto, estima un aumento de la presión fiscal próximo al 1,5% del PIB, es decir, entre 850 y 1.000 euros extra por familia.

Se eliminan deducciones y se penaliza el ahorro.

Zapatero no dio detalles sobre esta subida, aunque en las últimas semanas miembros del Ejecutivo han avanzado que se castigará a lo que denominan “rentas altas”, a través de un incremento de la tributación de las rentas de capital. Más de siete millones de personas tienen fondos de inversión, planes de pensiones o acciones y el Gobierno ha puesto su mirada en este colectivo. Las grandes fortunas seguirán tributando al 1%, LO MISMITO QUE HASTA AHORA a través de las SICAV, que no se reformarán.

Pero, lejos de la “moderada” subida que pregona Zapatero, el coste para los ciudadanos será mucho mayor del anunciado. Hay que recordar que el Ministerio de Economía apuesta por la eliminación de la desgravación por la compra de vivienda a partir de 2011 y la supresión de la deducción de 400 euros en el IRPF, además de estudiar impuestos “verdes” en su “Ley de Economía sostenible”.

Todo ello sin olvidar las recientes subidas del Impuesto de los Hidrocarburos y del tributo que grava al tabaco, otras de las figuras que revisa el Gobierno para elevar la recaudación. Y las empresas también sufrirán la voracidad estatal. Sirva como ejemplo la intención del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, de recortar las bonificaciones sociales a la contratación, una medida que terminaría de dar la puntilla al mercado laboral español.

La reunión con el PP

El líder del PP, Mariano Rajoy, criticó duramente en el Congreso la falta de compromiso del Gobierno en materia de reducción de gasto, y Zapatero invitó a la oposición a una reunión en el Palacio de la Moncloa “para repasar el presupuesto”.

“No hay subida de impuestos capaz de tapar el agujero que usted ha creado", espetó Rajoy, quien considera que el aumento impositivo no alcanzará siquiera para cubrir el déficit actual, sino que empeorará la confianza y crecerá más el paro. La oposición de Rajoy a la revisión fiscal es "condición previa" para cualquier pacto económico con el Ejecutivo.

Para el presidente del PP no cabe otro pacto que el ofrecido en su intervención: "Para reducir el gasto en las Administraciones" y, además, "explicarlo a los españoles".